Metodología
Cómo leemos la evidencia.
Evidencia antes que opinión. Así interpretamos lo que nos dicen clientes y negocios, y esto es lo que no vamos a afirmar.
Cómo se interpreta la evidencia de las conversaciones.
Buscamos patrones entre conversaciones: preguntas que se repiten, temas que los clientes consultan antes de decidir, respuestas que no encuentran y motivos por los que dudan. Una sola conversación es un dato; un patrón repetido es una señal sobre la que vale la pena actuar.
Qué datos se usan.
Las preguntas que hacen los visitantes, los temas de esas conversaciones, los datos que los visitantes deciden compartir y la información del negocio que el propio negocio aprueba. En la analítica web general usamos identificadores y categorías, nunca el contenido de los mensajes ni datos de pago.
Observar no es inferir.
“Los visitantes preguntan una y otra vez si atiendes en Burnaby” es una observación. “La información sobre tu zona de servicio puede no ser clara” es una inferencia. Indicamos cuál es cuál, y tratamos una recomendación como algo para probar, no como un resultado garantizado.
Lo que no afirmamos.
- resultados de posicionamiento o tráfico
- estadísticas a partir de muestras demasiado pequeñas para sostenerlas
- resultados que no medimos
- que un cambio causó un resultado sin evidencia
Limitaciones de la evidencia.
Las conversaciones muestran lo que la gente pregunta, no a todos los que se fueron sin preguntar. Los resultados dependen de muchos factores ajenos a un sitio web. Cuando la evidencia es parcial, lo decimos.
Privacidad y anonimización.
Los hallazgos agregados se anonimizan antes de publicarse y solo se usan con permiso o con una base contractual.
